¿Cómo el estrés afecta nuestra salud física?

Estrés

Aveces es común sentirse estresado/a. Ya sea por una situación laboral, entrega de un examen en la universidad, esperar la respuesta de un proyecto específico, una situación familiar o incluso subirse a una montaña rusa. El estrés está relacionado mayormente con situaciones negativas, sin embargo, no necesariamente todo es malo. En este artículo abordaremos el estrés psíquico y sus consecuencias sistémicas y somáticas.

¿Qué tipos de estrés existen?

  • Emocional: Situaciones familiares, laborales, personales, etc.
  • Físico: Accidentes, golpes, malas posturas repetidas, etc.
  • Químico: Consumo de alcohol, tabaco, drogas, fármacos, etc.
  • Electromagnético: Los móviles, wifi, antenas, electrodomesticos que emiten radiación, etc.

“El estrés persistente produce cambios importantes en la arquitectura cerebral”

  • Pat Levitt

Lo que ocurre en nuestro interior…

Cuando una situación nos afecta, nuestro sistema nervioso responde liberando una gran cantidad de hormonas del estrés, como adrenalina y cortisol. Estas hormonas estimulan el cuerpo a tomar algunas medidas: latidos de corazón más rápidos, músculos tensos, aumento de la presión arterial y respiraciones aceleradas. Adicionalmente, también agudiza nuestros sentidos, incrementa nuestra fuerza y nos pone en estado de alerta.

En pequeñas dosis, el estrés puede ayudarnos a superar desafíos e incluso motivarnos para alcanzar nuestras metas. También, el estrés es un sistema de advertencia ante amenazas que se nos presenten.

Entonces, es cierto que un poco de estrés es positivo para nuestro cuerpo pero, ¿qué ocurre cuando el estrés se vuelve crónico?

Demasiadas hormonas de estrés por un largo periodo de tiempo afectan nuestro cuerpo y nuestra salud. Un estrés emocional que, por ejemplo, se mantenga por semanas e incluso meses puede debilitar nuestro sistema inmune y es ahí cuando empiezan a aparecer síntomas de malestar en nuestro cuerpo y muchas veces no tenemos idea por qué.

¿Qué sistemas de nuestro cuerpo son afectados cuando tenemos estrés?

Sistema Digestivo: Problemas digestivos de cualquier ende, como dolores de estómago después de digerir alimentos, también puede aparecer diarrea o estreñimiento, etc.

Sistema Inmune: Cuando tenemos el sistema inmune debilitado es probable tener frecuentes resfriados o infecciones.

Sistema Nervioso: Cuando nuestro sistema nervioso es afectado por estrés también conlleva dolores lumbares, de cuello y muchos más. Además, puede originar ansiedad, depresión y pérdida de sueño. 

Sistema Cardiovascular: Aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Además, el aumento de los niveles de glucosa en sangre, especialmente en la noche, y el apetito. Todos estos son factores de riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, obesidad y diabetes.

Sistema músculo-esquelético: los cambios hormonales, la alteración del modo en que respiramos (activando más otros músculos accesorios y afectándose el diafragma), y la inhibición de músculos asociados a glándulas endocrinas, alteran la estabilidad de la columna vertebral y articulaciones periféricas. Por este motivo es común hallar problemas de rodillas, cervicalgias y lumbalgias como consecuencias de un estrés crónico.

Lo que podemos hacer…

Como vemos, tener estrés crónico puede perjudicar nuestra salud. Sin embargo, nosotros podemos trabajar nuestros niveles de tolerancia de estrés para poder manejarlo. A continuación, sugerimos algunas a tener en cuenta:

  • Tener personas en quién contar: Como familiares o amigos. El hecho de conversar con alguien, salir, pasar tiempo con personas, aunque sean encuentros breves, pueden liberar hormonas que alivian el estrés.
  • Tener confianza en uno mismo: Eso no sucede de un día para otro, pero es importante aprender a superar los retos que se nos presentan y aceptar que no podemos controlar situaciones o personas.
  • Actitud y perspectiva: La forma en que miras la vida. Si eres generalmente optimista serás menos vulnerable. Aceptar los cambios de la vida y un poco de sentido del humor también nos ayuda manejar los retos que se nos presentan.
  • Estar activo: Una buena táctica para manejar el estrés es ejercitándonos frecuentemente. Todo deporte es bueno, lo importante es moverse. A poder ser combina actividades de resistencia con algunas de más intensidad y que no se hagan rutinarias. Si además consigues pasártelo bien mucho mejor.
  • Estrategias horméticas: se trata de inducir un “estrés agudo”, salir de nuestro confort y con ello activar mecanismos que nos ayudan a recuperar un equilibrio metabólico, inmunológico y autonómico. Algunas de las más conocidas son el ayuno y el frío.
  • Evitar pasar mucho rato con el móvil, usar manos libres, apagar router antes de ir a dormir.
  • Alimentación sana: Nuestra alimentación también puede influir en el manejo de nuestro estrés. Evita consumir alimentos procesados, azúcar y carbohidratos frecuentemente. La mejor dieta para padecer menos de problemas derivados del estrés es una dieta cetogénica, es decir, alta en grasas buenas y proteínas y baja en carbohidratos. En otro post hablaremos de esto con más detalles.
  • Visitarte regularmente con tu quiropráctico para manejar las repercusiones de los diferentes tipos de estrés en tu columna vertebral.

Prevenir es lo mejor…

Es importante tener en cuenta que nuestra mente está siempre alerta y que podemos tener el control para no estresarnos más de lo debido y de esta forma mantener nuestra salud.

En NeuroQuiro, mediante la Quiropráctica y la Psiconeuroinmunología ayudamos a nuestros pacientes a encontrar la causa de sus malestares y les ofrecemos estrategias para corregirlas.

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